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Beneficios ambientales del horario de verano

2011-10-10 18:26:00

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El próximo domingo 30 de octubre terminará el horario de verano en el territorio nacional, los relojes se atrasarán una hora en todos los hogares para cumplir con dos objetivos principales: el ahorro de energía mediante el aprovechamiento de la luz solar y disminución del impacto ambiental que provoca la producción de energía eléctrica.

 

Esta medida comienza el primer domingo de abril adelantando los relojes una hora para cumplir con la finalidad de hacer un mejor uso de la luz solar durante los meses de mayor insolación, para así obtener una reducción en el consumo de energía eléctrica utilizada en iluminación. La aplicación del horario de verano modifica la hora de encendido de la luz en las horas de mayor demanda de electricidad (de 7 a 10 de la noche), es decir en las llamadas horas pico.

 

En México, el sector doméstico consumió, en el 2008, 26.75% del total de la energía eléctrica que comercializó el sector eléctrico en el país, además de que la forma de vida actual, incrementa en gran medida nuestra dependencia del consumo de energéticos,  y el desarrollo depende cada vez más de estos productos.

 

La aplicación del horario de verano resulta en un ahorro de consumo de energía eléctrica notable, de 1996 a 2009 16,083 millones de kilowatts por hora, asimismo  36.47 millones BEP (Barril Equivalente de Petróleo) de combustible fósil ahorrado y un promedio anual de abatimiento de la demanda de 88 Mega Watts.

 

Más del 75% de la energía eléctrica que consumimos en México se obtiene mediante la quema de combustibles, en las plantas termoeléctricas, por lo que el impacto del horario de verano no sólo recae en la reserva de energía sino sobre el medio ambiente reviste una importancia especial.

 

A través de esta medida, se reducen las emisiones contaminantes a la atmósfera ya que el mejor aprovechamiento de la luz solar incide en la disminución de la demanda y en el consumo de energía eléctrica, como consecuencia se disminuye la utilización de combustibles fósiles, generándose menos emisiones contaminantes a la atmósfera mitigando así, el llamado efecto  invernadero.

 

Durante 2009, la aplicación del horario de verano evitó emitir a la atmósfera 1,6 millones de toneladas de bióxido de carbono y de otros contaminantes como óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, monóxido de carbono e hidrocarburos, lo cual tiene un efecto positivo sobre la protección del medio ambiente.

 

Existen algunas creencias sobre que esta medida provoca repercusiones negativas sobre la salud de la población pero está totalmente comprobado ampliamente que el ajuste no representa ninguna alteración orgánica

 

Hasta 2009, 86 países aplican el horario de verano, tanto en el Hemisferio Norte como en los Trópicos y el Hemisferio Sur.  Benjamín Franklin sería el primero en proponer, en 1784, medidas para que los estados pudieran ahorrar energía en sus países aprovechando las horas del sol, esto por la necesidad de utilizar menos velas y cera pero no fue hasta el siglo XX que se decidió realizar de manera convencional la fijación de el horario de verano a nivel mundial, incorporándose México en 1996.                                                                                                                                 




Fuente: www.fide.org.mx; www.conae.gob.mx
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